En Santiago, Chile, Palolo Valdés podría ser considerado una celebridad. El hace noticia, constantemente aparece en las páginas sociales de revistas y periódicos. Sus esculturas han sido escogidas por presidentes como regalos de estado. Pero fuera de Chile, creo que Palolo no ha sido reconocido por su contribución única a la escultura.
Primero conocí a Palolo cuando él vivía en Nueva York en 1983. Perdí contacto con él por años, el cual se reabrió en un viaje a Chile en 1994. El crudo poder de varias de sus esculturas me impresionó de tal manera que lo invité a los Estados Unidos a mostrar sus obras. Palolo funde fierro, aluminio y bronce sobre rocas de ríos sujetas unas a otras con armaduras de acero. El resultado tiene un aire de formas primitivas que parece haber sido esculpido por Vulcano mismo y eruptado en la faz de la tierra.