Introducción

El web es una hermienta extraordinaria, quizás uno de los mayores avances en comunicación desde la invención de la imprenta. Aquí nos encontramos en la forma más anónima o personal que deseamos. Entre nosotros puede haber mendigos y reyes, ladrones y filántropos. Una cosa nos une, el potencial del momento. Este momento es el nacimiento del futuro. A medida que su cerebro comprende estas palabras e imágenes, empieza la creación de un mito nuevo, el mito del presente.

Soy un artista dedicado a la creación de una iconografía para la mitología de nuestro momento presente. Nuestro conocimiento se ha expandido de tal manera que necesitamos metáforas visuales nuevas para exprezar nuestro entendimiento y apreciación de la vida.. Quisiera introducirme a ustedes narrando unas pocas historias de mi vida. Quisiera que me conocieseis por quien soy y lo que amo. Esto les va a capacitar para ver como mi trabajo artístico es paralelo a y un reflejo de mis experiencias de vida.

Aquí tienen historias de pocos incidentes en mi odisea creativa. Los ilustro con fotos e imágenes que marcan mi andar.

Mi Sueno de Vaquero

Cuando era niño soñaba en ser vaquero cuando creciese. Pinturas del "viejo oeste" por artistas como Charles Russell me fascinaban. Amaba las montañas y praderas del oeste de los Estados Unidos. El verano que cumplí 13 años, me figuré que había ya madurado. Encontré un ranchero con voluntad de contratarme por casa y comida. Me subí a un tren en la estación de Minneapolis, y cruzé a través de las Dakotas durante la noche. La tarde siguiente, descendí en Billings, Montana. Trabajé como vaquero por seis veranos durante mi adolescencia, cabalgando a través de algunos de los más grandes ranchos ganaderos de el país. Luego de cabalgar todo el día, en los atardeceres ilustraba cartas con extraños lapiceros y dibujos a tinta. Posé para esta toma cuando tenía 19 años en 1972. Mis años de vaquero me enseñaron una lección importante: Estaba dirigiendo mi propria aventura. Podía exlporar sueños en mi vida diaria.

Aprendí Pensar a Amherst College

Es justo decir que hice mucho por la razón equivocada por mucho tiempo. No aprendí a pensar por mí mismo hasta mis años en Amherst College. Entre muchas experiencias que me formaron en esa época, dos encuentros con hombres extraordinarios se me ocurren primero. Uno de estos hombres era Chris Holt, un estudiante dos años mayor. El otro era Ben DeMott, un profesor de literatura Inglesa. Fue Chris quien me dijo que estudiase con DeMott. Actuando Shakespeare en los prados a medianoche, leyendo Coleridge a la luz de una vela, escuchando música clásica, Chris despertó mi imaginación durmiente. Esta es una foto reciente de Chris y yo en su hermosa hacienda en New England. Después de que Chris despertó mi imaginación, DeMott me forzó a usarla. Hasta que conocí a DeMott, no había sabido nunca que pensar e imaginar fueron la misma cosa. DeMott hacía preguntas que yo no tenía idea como contestar, por lo cual me forzaba a crear las respuestas. Desde ese entonces he ido inventando a través de mi vida.

En Amherst tambien desperté mis proprias fascinaciones y predilecciones. Un compañero de clase llamado Michael Mullins marcó mi vida. Michael tenía una mente increible, pero lo admiró aún más por su talento artístico. A pesar de que yo no habia ido a Amherst con la intención de ser un artista, fue allí que descubrí mi gusto por el dibujo. Cuando Michael vió mis dibujos, me sugirió ir a Europa después de la universidad y que estudiase arte en los grandes museos del mundo occidental. Siguiendo su consejo, pasé nueve meses después de mi graduación, y utilicé todo mi dinero, dibujando en los museos de Inglaterra, Francia, España, e Italia. Volví a los E. U. aterrizando en NYC con 3,000 dibujos y escasos centavos. Estos tres estudios fueron seleccionados de aquellos trabajos, mucho de los cuales se han perdido.