Este concepto fomonta mi interes en el diálogo que se establece entre la información de la superficie y la de la forma de la escultura. En efecto, elimina el mensaje de la superficie de modo que la forma consiste solamente de su estructura.

He adoptado en esta serie la percepción de un lego de la geometría fractal según la Matemática de Caos. La teoría del Caos se emplea para probar que el aparntemente fortuito discurrir de los aconticimientos en el universo puede describirse por medio de ecuaciones. Estoy estrechamente familiarizado con la geometría fractal por medio de imágenes generadas en computadoras cuando una ecuación se multicplica a sí misma infinitamente. La imágen resultante es una en que la parte más mínima simula exactamente el aspecto de las formas mayores.

Se supone que la teoría del Caos nos permite aclarar el misterio infinito del universo al reducirlo a simples ecuaciones geométricas. He aceptado con relativa seriedad tal suposición, sustituyendo la forma humana por la acuación geométrica. Mi matemática rinde un universo más humano.